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| El canto Then anuncia la llegada de la primavera. |
El viajero se detuvo en la ladera. El sonido de un instrumento musical emanaba de la pequeña casa a las afueras del pueblo: suave, profundo, como si contara una historia, pero a la vez llamara suavemente a alguien. Reconoció la melodía, la canción popular que la joven montañera había cantado una tarde de primavera hacía mucho tiempo. En ese momento, estaba sentada en el porche, con su vestido índigo ondeando al viento, sus ojos tan claros como el agua de manantial. Su voz resonó a través de las montañas y los bosques, trayendo una sensación de calma a su corazón, un corazón que había viajado por incontables tierras.
Su canto era como un arroyo que fluía por el corazón, aliviando las heridas de la vida. En cada nota, había anhelo, amor y una paz profunda que el viajero no podía encontrar en la ciudad. Cantaba sobre la primavera, sobre el joven que iba al campo, sobre las flores tardías del durazno, sobre la esperanza del reencuentro tras días de separación. Su voz hacía que el tiempo pareciera detenerse, dejando solo los ecos de su corazón llevados por el viento.
Entonces llegó la primavera. Abandonó el pueblo, llevándose consigo el persistente sonido de la canción popular. A lo lejos, en medio del bullicio de la ciudad, a veces el solo hecho de escuchar una melodía popular le hacía remontar el corazón a las montañas brumosas. Veía la imagen de la niña de años atrás: su pequeña figura, su mirada dulce y sus manos tocando el instrumento como si relatara un sueño que aún no se había desvanecido.
Hay recuerdos que no necesitan nombre. Simplemente permanecen ahí, como el sonido de una canción folclórica vietnamita tradicional en medio de la niebla primaveral: nítidos, con un toque de tristeza, pero suficientes para creer que la música , como el amor, siempre tiene una forma única de sanar los vacíos del alma.
La primavera ha llegado de nuevo. El viento aún sopla en las laderas de las montañas y las flores de durazno aún florecen. El viajero sonríe suavemente, escuchando el eco de la cítara en el viento. En lo más profundo de su ser, sabe que esa melodía aún resuena, como si la primavera nunca se hubiera ido del todo.
Fuente: https://baotuyenquang.com.vn/van-hoa/202602/khuc-then-chua-lanh-27f38c4/








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