Provocando el cambio climático y amenazando la seguridad alimentaria.
El efecto invernadero en la ganadería se refiere al aumento de gases de efecto invernadero, principalmente metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), causado por las actividades ganaderas. Vietnam cuenta con una gran cantidad de ganado y aves de corral, pero la proporción de métodos de producción a pequeña escala y oportunistas sigue siendo alta (más del 50%), lo que genera una enorme cantidad de residuos diarios liberados al medio ambiente. Con una población total de aproximadamente 2,2 millones de búfalos, 6,23 millones de bovinos, 26,5 millones de cerdos y 558,9 millones de aves de corral, el conjunto de la ganadería y las aves de corral libera millones de toneladas de residuos al medio ambiente diariamente, sin incluir las emisiones y otros productos. Esto es especialmente cierto durante los brotes de enfermedades, cuando la cantidad de gases tóxicos se multiplica exponencialmente.

La principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero en la ganadería es el proceso digestivo de los animales. Durante la rumia, los microorganismos del rumen producen metano. El uso inadecuado de fertilizantes químicos y la gestión del suelo generan emisiones de óxido nitroso. Los residuos de pienso, cuando el alimento no se consume, se descomponen, produciendo metano y óxido nitroso. El manejo inadecuado de los residuos ganaderos, tanto sólidos como líquidos, procedentes de la cría, el sacrificio y el procesamiento, también contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero.
El impacto del efecto invernadero en la ganadería es significativo. En primer lugar, aumenta las temperaturas globales, lo que conlleva el cambio climático y la escasez de agua. Años de evidencia demuestran claramente que el impacto del cambio climático ha provocado sequías en muchas regiones, con la consiguiente desecación de ríos, arroyos y lagos. En muchas zonas, la población carece incluso de agua potable, lo que afecta directamente a la ganadería. El ganado y las aves de corral carecen de agua para su alimentación y bebida diarias, así como para la limpieza de los establos y el baño, lo que repercute directamente en su crecimiento y desarrollo.
Además, las emisiones de gases de efecto invernadero pueden provocar brotes de enfermedades en humanos y animales, reducir la calidad de los productos ganaderos, degradar la calidad del suelo y causar pérdida de biodiversidad. Estas emisiones aumentan la acidez de la lluvia, afectando el pH del suelo, reduciendo el crecimiento de los cultivos e impactando las fuentes de alimento para el ganado. Asimismo, la eliminación de ganado y aves de corral, junto con cantidades significativas de productos químicos y cal, en el suelo también afecta gravemente la calidad del suelo y las aguas subterráneas, impactando directamente el entorno vital de humanos y animales.
El cambio climático también altera los hábitats de las plantas y los animales, lo que conlleva la pérdida de biodiversidad, el desequilibrio ecológico y repercusiones en los ecosistemas y las cadenas alimentarias de la ganadería, con la consiguiente reducción de la productividad y la eficiencia.
En particular, las emisiones de gases de efecto invernadero en la ganadería incrementan los costos de producción y comprometen la seguridad alimentaria. De hecho, en los últimos años, el impacto del cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos ha elevado los costos de producción ganadera debido a las inversiones en medidas de prevención y mitigación. La interrupción de la producción mundial de piensos también ha incrementado los costos de producción, lo que se traduce en mayores costos de insumos para la industria ganadera.

Promover una ganadería segura y respetuosa con el medio ambiente.
Los efectos nocivos de las emisiones de gases de efecto invernadero en la ganadería son significativos. En el proyecto de Decreto que modifica y complementa varios artículos del Decreto N° 06/2022/ND-CP, de 7 de enero de 2022, del Gobierno sobre mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero y protección de la capa de ozono, el Ministerio de Recursos Naturales y Medio Ambiente propone añadir una normativa que exige a las explotaciones ganaderas con una producción anual de 1.000 o más vacas o 3.000 o más cerdos realizar inventarios de gases de efecto invernadero.
Por lo tanto, para minimizar el impacto del efecto invernadero en la ganadería, la solución fundamental es desarrollar una ganadería sostenible. Esto implica aplicar prácticas agrícolas respetuosas con el medio ambiente, como reducir el uso de piensos procesados de origen vegetal, utilizar forraje verde, gestionar eficazmente los residuos y aprovechar las energías renovables. Inicialmente, las localidades deberían centrarse en la planificación ganadera regional, priorizando las zonas de cultivo concentradas y minimizando la producción ganadera a pequeña escala y dispersa.
Simultáneamente, es necesario mejorar la eficiencia en el uso del alimento para animales. Mejorar la alimentación del ganado para reducir la calidad del estiércol y las aguas residuales vertidas al medio ambiente es una solución crucial que limita las emisiones y, al mismo tiempo, favorece el crecimiento y desarrollo de los animales. Durante el proceso de cría, es necesario proporcionar suficientes nutrientes esenciales, limitar el exceso de alimento y minimizar las emisiones de metano provenientes del sistema digestivo de los animales hacia el medio ambiente.
Por otro lado, la principal causa de las emisiones de gases de efecto invernadero es la falta de una gestión estricta y coordinada de los residuos ganaderos en las distintas localidades. Por lo tanto, el tratamiento de estos residuos es fundamental y debe llevarse a cabo de forma continua y simultánea. Métodos técnicos como el compostaje, los biodigestores y el uso de estiércol como fertilizante para los cultivos pueden reducir la contaminación ambiental. Además, la plantación de más árboles absorberá CO2, refrescará las zonas ganaderas y mejorará la calidad del aire. Asimismo, se deben utilizar materiales ecológicos en la construcción de las instalaciones ganaderas.
En particular, es necesario fortalecer la aplicación de la ciencia y la tecnología en la ganadería. Esto incluye el desarrollo de razas de ganado que puedan adaptarse al cambio climático, la aplicación de nuevas tecnologías en la producción de piensos, el manejo de enfermedades y el tratamiento de residuos. Al mismo tiempo, es fundamental sensibilizar a la comunidad.
Fuente: https://kinhtedothi.vn/hiem-hoa-tu-hieu-ung-nha-kinh-trong-chan-nuoi.html







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